
Un control de la transmisión que se optimiza con la epidemiología genómica, tal como exponía Darío García de Viedma, del Laboratorio de Genómica Microbiana del Servicio de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas del Instituto de Investigación Sanitaria Gregorio Marañón. “Únicamente mediante la articulación natural entre la información extraída de los avances moleculares, genómicos y epidemiológicos es posible diseccionar las dinámicas de transmisión de TB y los entornos de exposición más relevantes en poblaciones complejas, para, por último, diseñar estrategias de control eficaces, adaptadas a la naturaleza y complejidad de cada cluster” concluía este experto, cuyo equipo de trabajo ha participado desde hace más de dos décadas en el desarrollo de sistemas optimizados de vigilancia de la transmisión de la tuberculosis en entornos de elevada complejidad socio-epidemiológica.
“A la resolución genómica en la caracterización de clusters, se añade la participación de agentes comunitarios en salud, elementos clave para obtener información epidemiológica refinada en la que apoyar la identificación de entornos de transmisión no obvios” explicaba García de Viedma remarcando que “esta estrategia de trabajo ha sido especialmente adecuada a la vigilancia de la transmisión de TB durante la pandemia de COVID-19, ya que ha permitido dirigir los escasos recursos de control, secuestrados por los requerimientos de la pandemia. La información rápida y precisa de las cadenas de transmisión de TB que merecían ser vigiladas de modo prioritario ha facilitado sacar el máximo provecho a los escasos recursos disponibles.”
“Ese esfuerzo por conseguir los mejores resultados debe seguir guiándonos en esta lucha contra la tuberculosis que solo actuando todos juntos lograremos vencer”, concluía Julio Ancochea.
La 11ª Jornada de Actualización en Tuberculosis y PosCOVID-19 de la Red TBS- Stop Epidemias se ha celebrado en Madrid con la participación de más de un centenar de personas.
